No son series de televisión, aunque permiten una secuencia. No son series de televisión policíacas, aunque pueden ser la raíz y son policíacas. No son asesinos en serie, aunque los hay. Son series de detectives o investigadores: Marlowe, Rebus, Conde, Beck, el agente de la Continental, Bosch, Morck, Jaritos, Romano, Grens, Grave Jones y Coffin Johnson, Sejer, Bevilacqua, Wilhelmsen, Adamsberg, Erlendur... Y se sitúan en cualquier lugar, son de cualquier lugar: la muerte está en todas partes.

viernes, 7 de junio de 2013

Invierno ártico, de Arnaldur INDRIDASON

En todas las novelas de Arnaldur Indridason hasta la fecha y ya van trece del inspector Erlendur, incluida la que nos ocupa, Vetrarborgin (Invierno ártico) –la última traducida al español y séptima de la serie–, los casos se entremezclan en el desarrollo de la trama. Es decir, hay, eso sí, un caso rector y otros adláteres que se van sucediendo y que en algún caso no tienen solución final.

Al igual que con los casos tampoco la investigación es llevada por una única persona, aunque sí sea Erlendur el inspector principal, al que acompañan sus ayudantes Elínborg y Sigurdur Óli. Con ello Indridason consigue plasmar la complejidad de las personas y la complejidad de la realidad. No es un autor que se centre en la psicología del mal, porque un lector de sus novelas se daría cuenta de que tal cosa no existe, sino en las miserias de la vida, que de alguna u otra forma te puede llevar a actos que se pueden considerar equivocados o éticamente deplorables.

En Invierno ártico nos encontramos con la muerte de un niño de diez años, Elías, hijo de madre inmigrante, en un barrio de Reykjavik, pero también con la desaparición de una mujer, por un más que probable suicidio, con la huida de un pedófilo largamente buscado y, junto a todo ello, con posibles casos de racismo, con gamberradas sin sentido, con la distante relación filial de Erlendur y sus dos hijos y su complejo de culpa con respecto a la antaño desaparición –otra más– de su hermano, con las desavenencias constantes de Sigurdur Óli y su esposa Bergthóra y su imposibilidad de tener hijos...

Algunos de los asuntos se cerrarán en esta novela, pero otros serán asuntos pendientes que le van sirviendo a Indridason para mostrarnos a lo largo de la serie cómo todo es un caso que sólo se soluciona con el adiós final, si es que eso es una solución. El ejemplo en esta novela será Marion Briem, la antigua jefa de Erlendur, que muere de una forma solitaria y sin estridencias, como un ligero soplo de aire hace planear una hoja hasta su desaparición definitiva, poco a poco escapándose de la vista.

Así el caso de Andrés y su padrastro pedófilo llegará a su fin en Svörtuloft –la décima novela de la serie–. Esta historia es llevada por Sigurdur Óli, pues Erlendur no aparece como tampoco apareció en la anterior Myrká (ambas aún no traducidas al español), cuya trama lleva Elínborg. Aquí en medio de un caso de corrupción económica, pero también de infidelidades y de chantajes, nos centramos en la existencia vital de Sigurdur Óli ya separado de Bergthora, sus relaciones de amistad, que precisamente le llevan a esa investigación, la conflictiva y nunca solucionada relación con sus padres divorciados, y también, al lado, el desolador final de Andrés y el macabro término de su padrastro.

Pero volviendo al asesinato de Elías, aquí la resolución no está en lo que parece más evidente, el racismo que puede provocar la inmigración en una sociedad tan cerrada y aislada como puede ser la islandesa, sino en un sinsentido donde la casualidad juega un juego que nadie comprende.

Si Indridason es un grandísimo escritor no es porque sus novelas sean tramas policíacas muy bien llevadas, sino porque son tramas vitales que nos acercan a ese páramo helado al que no queremos acercarnos pero que sin querer todos llegamos, y llegamos de una forma solitaria y a la intemperie. Solos y con frío. Y así desaparecemos. 






1997. Synir duftsins.
1998. Dauôarósir.
2000. Mýrin. (Las marismas)
2001. Grafarbögn. (La mujer de verde o Silencio sepulcral)
2003. Röddin. (La voz)
2004. Kleifarvatn. (El hombre del lago)
2005. Vetrarborgin. (Invierno ártico) Lectura
2007. Harôskafi.
2008. Myrká.
2009. Svörtuloft.
2010. Furôustrandir.
2011. Einvigiô.
2012. Reykjavíkurnaertur.

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