No son series de televisión, aunque permiten una secuencia. No son series de televisión policíacas, aunque pueden ser la raíz y son policíacas. No son asesinos en serie, aunque los hay. Son series de detectives o investigadores: Marlowe, Rebus, Conde, Beck, el agente de la Continental, Bosch, Morck, Jaritos, Romano, Grens, Grave Jones y Coffin Johnson, Sejer, Bevilacqua, Wilhelmsen, Adamsberg, Erlendur... Y se sitúan en cualquier lugar, son de cualquier lugar: la muerte está en todas partes.

lunes, 20 de octubre de 2014

El leopardo, de Jo NESBØ




“La injusticia es parte de la maquinaria. Es la maquinaria”.

Esto se dice justo al final de Panserhjerte (El leopardo), en el décimo y último capítulo, en la página 675, en una conversación entre el antagonista de la policía Mikael Bellman –luego hablaremos de él– y uno de los sospechosos de los asesinatos que han ido ocurriendo en el transcurso de la misma, Sigurd Altman, en la que se insinúa o, más bien, se dice abiertamente el quid de las novelas de Jo Nesbø, que es el quid de la personalidad de Harry Hole- Un enunciado con el que ambos están de acuerdo, como sus mismos hechos testifican. De ahí, seguimos la reflexión que nos propone Nesbø, esas continuas huidas de Hole, esas caídas al pozo profundo del protagonista que jalonan constantemente las novelas de la serie, esos periodos de alcoholismo descontrolado o esos constantes abandonos de su tarea policial.

Y de uno de esos periodos viene a sacarlo Kaja Solness, la que será nueva compañera de Hole, tanto en la labor policial como sentimental, que es enviada por Gunnar Hagen, el jefe de Hole en la Brigada de Delitos Violentos de la policía de Oslo, a Hong Kong, a buscar a nuestro héroe por los mercados y casuchas de esta ciudad, que es donde ha huido esta vez después de los sucesos de la anterior novela y las consecuencias que provocaron –Rakel Fauke y su hijo Oleg ya no viven en Noruega–. Y sí, allí está Hole drogándose con opio y apostando y perdiendo a las carreras.

Mientras que en Oslo hay dos hechos que terminan por hacer que vuelva: uno, la enfermedad terminal de su padre, Olav, y, otro, dos mujeres muertas con el mismo tipo de heridas en la boca provocadas por no se sabe qué ni por quién.



Y en Oslo, Hole se va a encontrar con la casi desaparición de su unidad de Delitos Violentos, engullida por la nueva unidad de Kripos, dirigida por el ya citado Mikael Bellman, que pretende asumir todo el poder en Noruega con respecto a las investigaciones por asesinato. Nuevamente, como en su época con Tom Waaler –desde Petirrojo hasta La estrella del diablo (ver bibliografía), remito a mi lectura de El muñeco de nieve donde hacíamos un pequeño recorrido por el resto de libros de la serie–, nos encontramos con dos tipos de policías, los que, como decimos al principio, asumen que la injusticia, el mal, es parte del juego, también del juego policial, y que cualquier método es bueno con tal de conseguir los objetivos y, como recompensa, subir en el escalafón, y los que se sitúan en una posición ambigua, como Hole, que puede llegar a actuar en ciertos momentos y llevado por las circunstancias de una forma desproporcionada pero que en el fondo luchan constantemente y con ingenuidad por mantener dentro de uno un poco de dignidad, aunque sea mínima.

Y por tanto toda la novela, en la búsqueda del asesino que se ha ido cargando a todos los que estaban en la cabaña de Håvass, paraje ideal para hacer esquí de montaña, es también una confrontación para ver quién lo encuentra y descubre primero. Para ello Hole tendrá la única ayuda de Kaja, que de alguna forma sustituye a Katrine Bratt, como pareja protagonista de la novela anterior –aunque aquí también aparezca y le ayude, como experta en búsquedas en la red de los huellas digitales que todos vamos dejando, desde su sanatorio de enfermos psíquicos en Bergen–, y de Bjorn Holm, ayudante de Beate Lønn en rastros. Y con esos escasos medios no sólo se enfrentará al asesino que sigue actuando sino también a todo el aparato de Kripos, encabezado por Bellman y sus subalternos Beavis Bernsten y el finés Jussi Kolkka, más toda la maquinaria policial de Oslo y del Ministerio de Justicia detrás.

Zona al sur de Oslo donde se sitúa la cabaña de Havass,
donde se produce la avalancha de nieve. 
El leopardo no se circunscribe a territorio noruego como había ocurrido en las anteriores de la serie –excepción de las dos primeras aún no traducidas al español–, al principio de la novela, como ya hemos dicho, viaja a Hong Kong y en el transcurso de la misma, en el inicio de las pesquisas viaja a Alemania y al Congo para encontrar esa extraña arma asesina y en el colofón vuelve a este país africano, y además no se circunscribe únicamente a cazar al asesino sino que se sumerge en el dolor que provoca la consumación de un ser querido, del padre de Hole, y la incomprensión y la falta de palabras con lo que al final termina todo; pero del resto, está todo lo que tenía que estar, la agilidad en la escritura y sucesión de escenas, lo que provoca que a pesar de ser una novela de casi setecientas páginas, el ritmo sea rápido, y está la descripción sin censuras del sufrimiento y muerte de las víctimas, y está o están las mentes asesinas funcionando con sólo el propósito de hacer daño y matar, como tantos otros asesinos que nos hemos ido encontrando en sus novelas, también están las mentiras que siempre se encuentran debajo de la superficie, incluso las mentiras de los que están al lado, o los sospechosos casi casi culpables que luego se descubre que no y …; y esta vez nos encontramos con una escena completamente sobrecogedora, la de la avalancha de nieve del capítulo seis que termina sepultando la cabaña de Håvass con Kaja y Hole dentro, de verdad, sobrecogedora y angustiosa, y sí, aunque resulte paradójico, para no perderse entre tanta nieve.          

En definitiva, cerrábamos nuestro comentario a la lectura de El muñeco de nieve augurando la repetición de clichés como una de las características de las novelas de Nesbø y que posiblemente ocurriera lo mismo en El leopardo, y claro, el autor no nos ha decepcionado, aunque hay algún elemento, llamémosle, reflexivo, por un lado, y vital, por otro, que nos hace al protagonista, Harry Hole, un poco más cercano, y hasta comprensible su personalidad autodestructiva. Quizá la próxima novela en esta su nueva editorial española que se sitúa tres años después de lo ocurrido en esta, Gjenferd –algo así como “El retorno”–, nos encontremos con un Hole distinto, quizá haya dejado de beber y de destrozarse física y psíquicamente, quizá sea un nuevo Hole que vuelve a Oslo para hacer lo que siempre ha hecho y no ha podido dejar de hacer, que es –simplemente– perseguir a los que hacen daño a los demás.






(1) 1997. Flaggermusmannen.
(2) 1998. Kakerlakkene.
(3) 2000. Rødstrupe (Petirrojo).
(4) 2002. Sorgenfri (Némesis).
(5) 2003. Marekors (La estrella del diablo).
(6) 2005. Frelseren (El redentor).
(7) 2007. Snømannen (El muñeco de nieve). Lectura
(8) 2009. Panserhjerte (El leopardo). Lectura
(9) 2011. Gjenferd.
(10) 2013. Politi

6 comentarios:

  1. Excelente referencia compañero. Acabo de terminar la novela que me ha gustado mucho, en la linea de las anteriores. Y no dejo de preguntarme ¿cómo puede ser que nadie publique en nuestro país las dos primeras novelas de la serie? Un abrazo.

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    1. Lo van a hacer los de Roja & Negra. Creo que para enero, aunque la editora aún no sabia si primero iban a editar esta primera o la novena de la serie. En principio tienen los derechos de las cuatro que faltan: las dos primeras y las dos últimas.

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  2. Me vas a disculpar que me dirija a tí para otro cuestión que no es la de esta entrada, he buscado tu correo y no he podido localizarlo.

    Dado que sigo con interés tus comentarios sobre autores y libros de novela negra, que me han llevado a leer magníficos textos, me gustaría, si puede ser, si los has leído, que hicieras un comentario sobre la trilogía del autor Cesar Perez Gellida que se inicia con el libro "Memento Mori" y el inspector Sancho.

    Un saludo

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    1. Bueno. Intentaré complacerte. Está bien recibir recomendaciones de vez en cuando.
      Intentare solucionar lo del correo.
      Un saludo.

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  3. Tengo todos los libros que es han publicado en español y son reakmente buenos.

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  4. Empece a leer el primero. El murciélago . Por ahora muy bueno

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